1880

1880 es un pueblo pequeño en mitad de la pradera de Dakota del Sur, allí donde los vientos no tienen quien los pare. Se trata de una réplica de los pueblos del Oeste americano, una atracción turística. Hace unos días, yendo hacia Sioux Falls, descubrimos que en las inmediaciones del poblado, rodeado de vacas, se encontraba, tumbado en el suelo, un dromedario. Sí, sí, he dicho bien: un dromedario. Hoy, en el viaje de vuelta, le hemos vuelto a ver. Allí estaba el bicho, esta vez solo y sobre sus cuatro patas. Será que yo tengo poca imaginación, pero a mí, un dromedario en la vieja ciudad 1880 me sorprende.

Belvidere está muy cerca, y hemos parado en el bar de JR a charlar con Randy, que hoy estaba trabajando allí. Además de Randy, en el bar estaba Pam, una india muy risueña que celebraba su 40 cumpleaños trasegando unas cervezas. La verdad es que Pam no necesita excusas para estar en el bar.

El caso es que les he preguntado si sabían algo del dromedario. Claro que sabían, cómo no iban a saber, en Belvidere viven 41 personas, es fácil llevar la cuenta de las noticias y los sucedidos. Y la llegada de un dromedario no es un acontecimiento desdeñable. Al parecer, el animal lleva en el lugar dos o tres años, aunque yo no le había visto nunca. Bien es cierto que hay que fijarse, pues el color de su pelaje se camufla perfectamente con la hierba seca de la pradera. Según me han contado, lo tienen como atracción. Decía Randy que antes había búfalos en el lugar, pero que el individuo a cuyo cuidado estaban incumplió su obligación de darles de beber durante una semana entera, por lo que los búfalos murieron de sed. El individuo fue despedido. Pensaba yo que quizá como consecuencia de este malhadado asunto, los propietarios de 1880 decidieron que un dromedario se ajustaba mejor a sus necesidades: la carencia de agua por unos días no lo mataría de sed.

¿Que no había dromedarios en el salvaje Oeste? Bueno, y qué. Tampoco había dinosaurios y, sin embargo, en 1880 tienen una gran figura metálica del esqueleto de un dinosaurio con una cuerda al cuello, de la que tira un hombre, también en esqueleto. Habrá quien diga que los dinosaurios y los humanos no convivieron sobre la faz de la Tierra, pero eso son detalles menores que no vienen al caso. Esto es el Far West, y en el Far West no se puede ser tiquismiquis.

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6 comentarios

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6 Respuestas a “1880

  1. Paco Principiante

    Cuando he leído el título, y cercana la Navidad, pensé que ibas a hablar del turrón. Nada de eso.
    La idea del dromedario es buena. Menos mal que no lo han disfrazado de búfalo, con unos cuernos por aquí, disimular un poco la joroba, y acortarle las patas….

  2. una gran figura metálica del esqueleto de un dinosaurio con una cuerda al cuello, de la que tira un hombre, también en esqueleto…

    Dios mío, qué aberración. Tanto lo del dromedario como lo del dinosaurio me hacen pensar en Los Simpon.

  3. ¡Qué bueno! Me encanta cómo lo cuentas.

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